{"id":5035,"date":"2017-10-28T06:50:09","date_gmt":"2017-10-28T06:50:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.deportesparalimpicos.com\/?p=5035"},"modified":"2017-10-28T00:52:55","modified_gmt":"2017-10-28T00:52:55","slug":"el-atleta-sin-piernas-que-corre-para-acabar-con-el-pobrecito","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.deportesparalimpicos.com\/?p=5035","title":{"rendered":"El atleta sin piernas que corre para acabar con el &#8216;pobrecito&#8217;"},"content":{"rendered":"<p>Suena el grito que anuncia la partida, y al final de una multitud de atletas en sillas de ruedas se ve a Jos\u00e9 Adolfo Herrera, quien con pasos rob\u00f3ticos avanza a 4,9 kil\u00f3metros por hora.<br \/>\nEl atleta, quien perdi\u00f3 ambas piernas y un brazo, se mueve gracias a tres pr\u00f3tesis por una calle h\u00fameda del centro de Medell\u00edn, por la que empieza a esquivar charcos y a devorar los cinco kil\u00f3metros de la carrera de la marat\u00f3n de Las Flores.<br \/>\nViste su mejor gala, un uniforme azul con su nombre y la bandera de Colombia y al que llama \u2018traje de luces\u2019, una especie de vestido m\u00e1gico que cuando se lo pone lo hace olvidar de todo, hasta de haber sido desahuciado tres veces cuando era un ni\u00f1o.<br \/>\nEn los primeros pasos de su trayecto, la gente lo pasa por sus lados. Empiezan a dejarlo rezagado, pero \u00e9l sigue con su andar y mirada imperturbable, mientras los gritos ensordecedores de aliento a este hombre de 52 a\u00f1os comienzan a reproducirse por el centro de esta ciudad.<br \/>\n\u201c\u00a1Usted es un berraco!\u201d, le dicen.<br \/>\nLo es. A sus 8 a\u00f1os dejaba en una cama sus \u00faltimos alientos. La muerte lo acechaba. Bajo el efecto de los sedantes que lo manten\u00edan casi que inexpresivo, lamentaba las razones por las que, dice \u00e9l, Dios le puso una tremenda prueba.<br \/>\nNacido en Santa Marta, viv\u00eda con sus padres y su hermano menor en Barrancabermeja, Santander, donde su padre laboraba como docente. Esa noche, el viernes 17 de diciembre de 1971, el puerto petrolero \u2013como suele dec\u00edrsele a esta ciudad\u2013 estaba caluroso y h\u00famedo; \u201cc\u00f3mo olvidar ese d\u00eda\u201d, asegura Jos\u00e9 Adolfo.<br \/>\n\u00c9l, acompa\u00f1ado de su madre y el peque\u00f1o de brazos, deb\u00eda viajar a Bogot\u00e1 por v\u00eda f\u00e9rrea desde Barrancabermeja. Un trayecto normal para ese entonces en las locomotoras del Expreso del Sol. Pasadas las 8 de la noche, la familia decidi\u00f3 que era hora de comer, por lo que pidieron la atenci\u00f3n de una cabinera para pasar de su vag\u00f3n hacia donde estaba el del restaurante.<br \/>\nSu madre se adelant\u00f3 con el ni\u00f1o menor, \u00e9l se aferr\u00f3 a la cabinera, quien deb\u00eda pasarlo al restaurante. Llegaron al l\u00edmite del vag\u00f3n y, justo ah\u00ed, la muerte pas\u00f3 por su lado.<br \/>\nSu mano derecha se solt\u00f3 de la cabinera al dar uno de los pasos entre vagones. Como pudo, luch\u00f3 para sostenerse antes de caer. Clam\u00f3 por ayuda, pero ni su madre ni la cabinera pod\u00edan auxiliarlo.<br \/>\nCay\u00f3 en los rieles y le pasaron los ocho vagones del tren por encima. Jos\u00e9 Adolfo fue llevado con suma urgencia a un hospital de Barrancabermeja. Desde su entrada a urgencias, el dictamen m\u00e9dico era funesto.<br \/>\nEstaba pr\u00e1cticamente desahuciado. Su madre lloraba sin tregua con su hermano en brazos y su padre se ve\u00eda desesperado. El paso del tren sobre su cuerpo lo hizo perder ambas piernas, el brazo izquierdo, la audici\u00f3n por el o\u00eddo derecho y parte de su frente. Y, aun as\u00ed, segu\u00eda vivo.<br \/>\n\u2018Ese se\u00f1or tan berraco\u2019<br \/>\nJos\u00e9 Adolfo, ya algo retrasado en la competencia, contin\u00faa avanzando y es, sin duda, el corredor que se roba los aplausos en el centro de Medell\u00edn.<br \/>\nEn ese trayecto, \u00e9l asegura que muchos dicen que \u201cuna persona sin piernas y sin brazos no puede hacer nada\u201d, y por eso salta a la pista siempre que puede para vencer ese rechazo de la sociedad.<a href=\"http:\/\/www.deportesparalimpicos.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/Jos\u00e9-Aldolfo-Herrera.jpeg\"><img loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.deportesparalimpicos.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/Jos\u00e9-Aldolfo-Herrera-300x225.jpeg\" alt=\"jose-aldolfo-herrera\" width=\"300\" height=\"225\" class=\"alignright size-medium wp-image-5036\" srcset=\"http:\/\/www.deportesparalimpicos.com\/\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/Jos\u00e9-Aldolfo-Herrera-300x225.jpeg 300w, http:\/\/www.deportesparalimpicos.com\/\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/Jos\u00e9-Aldolfo-Herrera-65x50.jpeg 65w, http:\/\/www.deportesparalimpicos.com\/\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/Jos\u00e9-Aldolfo-Herrera.jpeg 600w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.deportesparalimpicos.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/Jose-Adolfo.jpg\"><img loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.deportesparalimpicos.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/Jose-Adolfo-300x300.jpg\" alt=\"jose-adolfo\" width=\"300\" height=\"300\" class=\"alignright size-medium wp-image-5037\" srcset=\"http:\/\/www.deportesparalimpicos.com\/\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/Jose-Adolfo-300x300.jpg 300w, http:\/\/www.deportesparalimpicos.com\/\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/Jose-Adolfo-150x150.jpg 150w, http:\/\/www.deportesparalimpicos.com\/\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/Jose-Adolfo-768x768.jpg 768w, http:\/\/www.deportesparalimpicos.com\/\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/Jose-Adolfo-1024x1024.jpg 1024w, http:\/\/www.deportesparalimpicos.com\/\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/Jose-Adolfo.jpg 1224w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><br \/>\nJusto detr\u00e1s de \u00e9l avanza un ni\u00f1o de unos 8 a\u00f1os que est\u00e1 haciendo un berrinche para salirse de la competencia. Preciso, aparece la imagen de Jos\u00e9 Adolfo.<br \/>\n\u2014Hijo, mira a ese se\u00f1or tan berraco corriendo, y t\u00fa que lo tienes todo est\u00e1s quej\u00e1ndote \u2013le dice el padre al menor.<br \/>\nTras verlo, el ni\u00f1o calla y sin dejar de mirar el ejemplo que le pon\u00eda su pap\u00e1 al frente de sus ojos sigui\u00f3 en competencia sin volver a renegar. Se tendieron la mano.<br \/>\nLa misi\u00f3n de un maratonista es cumplir el recorrido sea cual sea el tiempo; Jos\u00e9 Adolfo tiene claro eso, y aunque la jornada puede ser agotadora, deja hasta su \u00faltima gota de sudor para acabar la competencia.<br \/>\nLo ha cumplido en todas las carreras, entre ellas la Media Marat\u00f3n de Bogot\u00e1. Pero su misi\u00f3n m\u00e1s dif\u00edcil, cuando vio todo cuesta arriba, fue el d\u00eda en el que tard\u00f3 m\u00e1s de cuatro horas en terminar los 21 kil\u00f3metros de la media marat\u00f3n de Miami, en Estados Unidos.<br \/>\nA pesar de que su cuerpo ya no le daba m\u00e1s, en su cabeza resonaba el dicho que desde ni\u00f1o se plante\u00f3: \u201cAtr\u00e1s ni para tomar impulso\u201d. Avanz\u00f3 y venci\u00f3 los dolores, tal y como lo hace ahora en Medell\u00edn; su mejor entrenamiento es el poder mental.<br \/>\nApenas ocurri\u00f3 el accidente, \u00e9l ve\u00eda por la televisi\u00f3n a gente que le hac\u00eda mal a la sociedad y se preguntaba las razones por las que a ellos no les pasaba nada; en cambio, a \u00e9l, siendo apenas un ni\u00f1o, le quedaba ese trauma para su vida.<br \/>\nEmpez\u00f3 a rechazar a Dios y a renegar sobre las circunstancias que lo har\u00edan pasar cerca de dos a\u00f1os postrado en una cama en el Hospital Militar Central en Bogot\u00e1, hasta donde fue trasladado para que le hicieran 25 cirug\u00edas en su cuerpo.<br \/>\nEntre tantos d\u00edas de tristeza y compartiendo con soldados que tambi\u00e9n llegaban en dif\u00edciles condiciones, Jos\u00e9 Adolfo comenz\u00f3 su rehabilitaci\u00f3n y decidi\u00f3 tomar el toro por los cuernos; se plante\u00f3 aprender a usar pr\u00f3tesis de madera y lo consigui\u00f3 de inmediato. Tambi\u00e9n empez\u00f3 a estudiar bachillerato, siempre escudado en el amor de su familia, que se entreg\u00f3 por completo para lograr su rehabilitaci\u00f3n.<br \/>\n\u201cYo me dije: \u2018tengo que estudiar, rehabilitarme, no dejar que la vida le pase a uno, sino uno ir a buscar la vida\u2019. Le pasa a gente con discapacidad o normal que se echan a morir por cualquier circunstancia\u201d, cuenta Jos\u00e9 Adolfo.<br \/>\nYo me dije: \u2018tengo que estudiar, rehabilitarme, no dejar que la vida le pase a uno, sino uno ir a buscar la vida<br \/>\nAunque en su ni\u00f1ez lo rechaz\u00f3, Jos\u00e9 Adolfo asegura que la fuerza con la que ahora corre y con la que logra avanzar en su vida se la entrega Dios. \u201cLo acept\u00e9 y me dije: \u2018vamos para adelante, atr\u00e1s ni para coger impulso\u2019. Ya no me achico ante cualquier adversidad\u201d.<br \/>\nCamino a la meta<br \/>\nLa carrera en Medell\u00edn es de las m\u00e1s relajadas que ha hecho, confiesa Jos\u00e9 Adolfo, quien pasa sonriendo por un puesto de hidrataci\u00f3n a dos kil\u00f3metros de la meta.<br \/>\nEn ese trayecto, la gente comienza a interrumpir su recorrido. La admiraci\u00f3n que causa genera que las personas lo detengan y le pidan fotos, a las que \u00e9l atiende una a una.<br \/>\nRecuerda que Dios siempre le ha dado fortaleza. En la primera semana en Barrancabermeja, los m\u00e9dicos les dec\u00edan a sus padres que deb\u00edan recoger las cosas porque a la ma\u00f1ana siguiente era muy posible que \u00e9l amaneciera muerto, pero para \u00e9l era solo un aviso para luchar.<br \/>\nSu esmero lo ha llevado a diez de los estados de la Uni\u00f3n federal a contar la experiencia de su vida a ni\u00f1os con discapacidad, quienes lo ven como su esperanza.<br \/>\n\u201cMe tocan, me miran y se sorprenden al ver que lo que yo hago es cierto\u201d, dice este administrador de empresas, quien en 1999 gan\u00f3, por su superaci\u00f3n, el Premio Portafolio Empresarial cuando trabajaba para el Seguro Social.<br \/>\nLo marca el recuerdo de hace unos a\u00f1os, cuando recibi\u00f3 una llamada sorpresiva desde Puerto Rico. \u201cTe necesitamos, un ni\u00f1o est\u00e1 pasando por algo muy similar a lo que viviste. Por favor, ven\u201d, rememora.<br \/>\nSin m\u00e1s noticias, decidi\u00f3 viajar y se encontr\u00f3 con un ni\u00f1o de ocho a\u00f1os en el que pudo sentirse reflejado. En las obras de un acueducto en un pueblo de ese pa\u00eds, los obreros se fueron a almorzar y dejaron la maquinaria con sus respectivas llaves. Una decena de ni\u00f1os se meti\u00f3 a la obra a jugar. Por accidente, accionaron la m\u00e1quina y esta pas\u00f3 por encima del cuerpo de un menor, quien qued\u00f3 sin las piernas y sin su brazo derecho.<br \/>\n\u201cLo vi, le mostr\u00e9 lo que hac\u00eda y lo inspir\u00e9 en ese momento. No es lo mismo ver a una persona as\u00ed en una pel\u00edcula que cuando lo tocan a uno e interact\u00faan. Si yo lo pude hacer, t\u00fa lo puedes hacer\u201d, le dijo al ni\u00f1o que sinti\u00f3 un b\u00e1lsamo cuando conoci\u00f3 a Jos\u00e9 Adolfo.<br \/>\nEn plena marat\u00f3n, dice que estas carreras sirven para mostrar las fortalezas de las personas con discapacidad y que quienes padecen ciertas dificultades cambien ese paradigma del \u201cpobrecito\u201d, que algunos usan para sacar alg\u00fan provecho.<br \/>\nNo es lo mismo ver a una persona as\u00ed en una pel\u00edcula que cuando lo tocan a uno e interact\u00faan. Si yo lo pude hacer, t\u00fa lo puedes hacer<br \/>\nAl estar muy cerca de la meta acelera el paso, pues otra de sus haza\u00f1as es que jam\u00e1s en los cerca de 20 a\u00f1os que lleva corriendo ha llegado de \u00faltimo.<br \/>\nJos\u00e9 Adolfo levanta su mano a unos 100 metros de la meta. Ve el triunfo muy cerca. Reflexiona que \u00e9l f\u00e1cilmente se podr\u00eda quedar solo con su trabajo como asesor administrativo en una entidad p\u00fablica, pero con las maratones se siente m\u00e1s vivo que nunca, pese a que despu\u00e9s de muchas de las carreras, el dolor en sus mu\u00f1ones puede ser insoportable.<br \/>\nDe todas manera, este corredor est\u00e1 convencido de que Dios le quit\u00f3 cosas esenciales para la vida, pero le entreg\u00f3 habilidades deportivas para sensibilizar. Tambi\u00e9n le dio sabidur\u00eda para \u201cmostrar los valores de las personas con discapacidad\u201d.<br \/>\nCuando cruza la meta con un tiempo de 1 hora 3 minutos en la posici\u00f3n 2.058, sonr\u00ede y busca sin descanso a quienes le entregar\u00e1n una nueva medalla que guardar\u00e1 como un tesoro. Cada uno de los m\u00e1s de 15 galardones deportivos que ha conseguido son demostraci\u00f3n de que todos sus desaf\u00edos los saca adelante.<br \/>\nAl otro d\u00eda, Jos\u00e9 Adolfo debe estar sentado en su oficina en Bogot\u00e1 con su vestido de pa\u00f1o y con su \u2018traje de luces\u2019, aguardando una nueva competencia, pues no entrena por los dolores que las pr\u00f3tesis le pueden provocar en sus mu\u00f1ones.<br \/>\nTambi\u00e9n pasar\u00e1 desapercibido entre las miles de personas que se cruza a diario en las calles porque \u00e9l es un hombre normal que conduce su carro, le gustan las mujeres, charla con sus amigos, adem\u00e1s de tener como la meta m\u00e1s firme que los colombianos valoren a la poblaci\u00f3n discapacitada, por la que no se cansar\u00e1 de correr.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Suena el grito que anuncia la partida, y al final de una multitud de atletas en sillas de ruedas se ve a Jos\u00e9 Adolfo Herrera,<a class=\"moretag\" href=\"http:\/\/www.deportesparalimpicos.com\/?p=5035\"> [&#8230;]<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5037,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.deportesparalimpicos.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5035"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.deportesparalimpicos.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.deportesparalimpicos.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.deportesparalimpicos.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.deportesparalimpicos.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5035"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.deportesparalimpicos.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5035\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5038,"href":"http:\/\/www.deportesparalimpicos.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5035\/revisions\/5038"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.deportesparalimpicos.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5037"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.deportesparalimpicos.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5035"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.deportesparalimpicos.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5035"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.deportesparalimpicos.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5035"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}