A PATRICIA RAMÍREZ LA SILLA DE RUEDAS NO LE IMPIDE PRACTICAR… DEPORTES

“Soy una per­sona muy activa. Tra­bajo como pro­mo­tora de dere­chos huma­nos, y tam­bién estoy ges­tio­nando un pro­yecto de empo­de­ra­miento y bie­nes­tar para favo­re­cer a per­so­nas con dis­ca­pa­ci­dad, en la Aso­cia­ción Domi­ni­cana de Reha­bi­li­ta­ción”. Hacer cosas pro­duc­ti­vas y de valor fue lo que Patri­cia Ramí­rez Coco apren­dió de sus abue­los, con quie­nes vive en Villa Mella.

Patri­cia es influen­cer con más de 25,000 segui­do­res en Ins­ta­gram y 30,000 en Tik­Tok. Para muchos, esta domi­ni­cana, es un ejem­plo a seguir.

Ella sabe que médi­ca­mente aún no es posi­ble que pueda cami­nar, “pero si es de Dios que pueda vol­verlo a hacer, lo acepto, pero sin­ce­ra­mente, estoy muy bien, gozo de muy buena salud y ener­gía”. Es una joven de fe.

Obser­vando que, desde su silla, no hay nada que Patri­cia no pueda hacer, se le pre­guntó: ¿Qué impe­di­men­tos tie­nes a la hora de desen­vol­verte? “Los tengo con la movi­li­dad en las calles, en el trans­porte, por­que no es acce­si­ble para per­so­nas con dis­ca­pa­ci­dad física motora como yo, enton­ces mis impe­di­men­tos no están en mi dis­ca­pa­ci­dad. Están en los entor­nos que no son acce­si­bles”. Buena refle­xión.

Por eso cuando se le pre­guntó que con qué sueña, su res­puesta fue con­tun­dente. “Sueño con vivir en un país acce­si­ble e inclu­sivo para todos y todas, donde las per­so­nas con dis­ca­pa­ci­dad ten­gan el acceso a las mis­mas opor­tu­ni­da­des de poder lograr sus

Es una acti­vista. A tra­vés de sus redes iden­ti­fica a per­so­nas con dis­ca­pa­ci­dad que le piden apoyo para poder con­se­guir tra­ba­jos e ins­cri­birse en la uni­ver­si­dad.

sue­ños y vivir dig­na­mente”. Nada más que agre­gar.

¿Eres influen­cer?

“Soy influen­cer con más de 25,000 segui­do­res en Ins­ta­gram y 30,000 en Tik­Tok, per­so­nas con dis­ca­pa­ci­dad

me siguen desde Repú­blica Domi­ni­cana y otros paí­ses de Lati­noa­mé­rica y Europa que se sien­ten iden­ti­fi­ca­das con mi con­te­nido de valor del dia­rio vivir de una per­sona con dis­ca­pa­ci­dad, mos­trando las difi­cul­ta­des con las cua­les vivi­mos, pero tam­bién nues­tras for­ta­le­zas”. Patri­cia es acti­vista en pro de accio­nes socia­les.

La silla no le impide para nada alzar la voz por quie­nes nece­si­tan. “He hecho acti­vismo y denun­cia socia­les, de las cua­les he tenido res­pues­tas. Hoy en día, las tram­pas que se cons­tru­ye­ron en las inter­sec­cio­nes de la 27 de Febrero con Máximo Gómez y la Ken­nedy con Máximo Gómez fue de una denun­cia que hice hace años para que esas áreas ten­gan ram­pas para per­so­nas con dis­ca­pa­ci­dad”. Está con­tenta con su logro.

A tra­vés de sus redes iden­ti­fica a per­so­nas con dis­ca­pa­ci­dad que le piden apoyo para poder con­se­guir tra­ba­jos e ins­cri­birse en la uni­ver­si­dad. “Gra­cias a Dios he podido apo­yarle dán­dole una ase­so­ría y un segui­miento para que pue­dan tra­ba­jar. Hoy en día, cua­tro per­so­nas han podido con­se­guir tra­bajo mediante mis ges­tio­nes. Ade­más, he acom­pa­ñado a per­so­nas a soli­ci­tar sillas de rue­das en el Cona­dis, y pen­sión por dis­ca­pa­ci­dad”. Hace una labor altruista.

Prohi­bido ren­dirse

La chica que nunca se detiene a ver obs­tá­cu­los, sino opor­tu­ni­da­des, en su silla de rue­das tra­baja, prac­tica depor­tes, par­ti­cipa en mara­to­nes, va al cine, con­cier­tos, bares, playa o ríos, y puede con­du­cir un vehí­culo y hacer todo lo que la acce­si­bi­li­dad le per­mita.

Por eso, hoy envía un men­saje a los jóve­nes. “Aun­que las per­so­nas se olvi­den de ti, nunca te olvi­des tú de ti mismo, de tus sue­ños, de tus for­ta­le­zas de tus ganas de seguir hacia delante. Que tu dis­ca­pa­ci­dad sólo sea una con­di­ción, pero que no defina tu vida”. Ella pre­dica con el ejem­plo. Tomado de El Listín Diario.