La mujer que inventó una silla de ruedas especial para correr una maratón

Cuando era niña, Arielle Rausin tenía poco interés en los deportes, incluso antes del accidente automovilístico que la paralizó de la cintura para abajo a los 10 años.

Recuerda haber sido forzada a participar en una clase de gimnasia en su escuela secundaria de Florida, hasta que conoció a una maestra que inventó formas para que ella jugara junto con sus compañeros de clase.

«Fue la primera vez que me di cuenta de que el deporte podía ser muy divertido a pesar de estar en una silla de ruedas», dijo Rausin, ahora de 26 años.

Se unió al equipo de cross-country y descubrió que le gustaba correr, incluso cuando eso significaba empujar una silla de ruedas normal alrededor del campo de hierba. Obtuvo su primera silla de ruedas de carreras en la preparatoria. Cuando Rausin se graduó, había conseguido un lugar en el equipo de atletismo en sillas de ruedas de la Universidad de Illinois y un lugar en su facultad de negocios.

Arielle Rausin es la fundadorade una compañía que utiliza tecnología de impresión 3D para fabricar los guantes que usan los atletas en silla de ruedas cuando compiten.
Arielle Rausin es la fundadorade una compañía que utiliza tecnología de impresión 3D para fabricar los guantes que usan los atletas en silla de ruedas cuando compiten. (Zbigniew Bzdak / Chicago Tribune)

De ahí surgió la idea para un proyecto de clase que desde entonces se ha convertido en un negocio en crecimiento y una pieza clave en la que confiará cuando corra el Maratón de Chicago el domingo.

Rausin, quien competirá en el campo de carreras de élite en silla de ruedas del maratón, es la fundadorade una compañía que utiliza tecnología de impresión 3D para fabricar los guantes que usan los atletas en silla de ruedas cuando compiten. En los tres años desde el lanzamiento de IngeniumManufacturing, dice que ha vendido más de cuatro mil pares a atletas en 31 países, mientras continúa persiguiendo sus propios objetivos deportivos en carreras alrededor del mundo.

Comenzó con una tarea para un curso de impresión 3D en el campus Urbana-Champaign de la universidad. Rausin tuvo que elegir un elemento para escanear e imprimir. Su entrenador le sugirió que intentara hacer un guante de carreras.

«Pensé que sería un prototipo», comentó Rausin. «Me sorprendió cuando funcionó, fue duradero y resistente».

Al principio, ella llevaba una par de respaldo en caso de que se astillaran durante una sesión de entrenamiento. Pero los guantes aguantaron y ella corrió con ellos por primera vez en el Maratón de Boston de 2015.

«En ese momento, mis compañeros de equipo comenzaron a decir: ‘Oye, ¿puedes hacerme un par?'», recordó.

Mientras Rausin y sus compañeros de equipo competían con ellos, otros atletas le enviabancorreos electrónicos y pedían los guantes.

«Me di cuenta de que era algo de lo que otras personas también podían beneficiarse», indicó.

Hay dos estilos principales cuando se trata de guantes que protegen las manos de los atletas cuando empujan sillas de ruedas de carreras: guantes suaves, hechos de goma y cuero, y guantes de plástico duro.

Lo que es mejor se reduce a lo que funciona para el atleta, explican los entrenadores. Pero muchos prefieren el plástico porque la superficie dura absorbe menos energía cuando los atletas empujan la rueda que los materiales blandos, expuso Teresa Skinner, directora ejecutiva de ParaSport Spokane, una organización con sede en Washington que ofrece programas deportivos para niños y adultos con discapacidades físicas, incluidos atletismo y carreras de carretera.

«Cualquier energía que apliques a la llanta impulsará la silla hacia adelante», aseveró.

Antes de que la impresión 3D fuera una opción, los guantes de plástico tenían que moldearse y esculpirse a mano. Eso significa que están hechos a la medida del gusto del atleta, pero debido a que están hechos a mano, es prácticamente imposible generar los guantes izquierdo y derecho exactamente simétricos o duplicar perfectamente un par desgastado, explicó Adam Bleakney, entrenador de Rausin en la Universidad de Illinois.

Después de registrar miles de millas con un juego de guantes, «incluso un pequeño cambio minucioso se siente como millas de cambio», enfatizóBleakney.

La impresora 3D facilita la replicación de los guantes, y son más ligeros. En el transcurso de un maratón, que requiere aproximadamente 10 milbrazadas, incluso las pequeñas diferencias se suman, advirtió Bleakney.

En los tres años desde el lanzamiento de IngeniumManufacturing, Rausin dice que ha vendido más de cuatro mil pares de guantes a atletas en 31 países (Zbigniew Bzdak/Chicago Tribune)
En los tres años desde el lanzamiento de IngeniumManufacturing, Rausin dice que ha vendido más de cuatro mil pares de guantes a atletas en 31 países (Zbigniew Bzdak/Chicago Tribune) (Zbigniew Bzdak / Chicago Tribune)

Todos menos un par de los 28 miembros del equipo de la Universidad de Illinois ahora usan guantes impresos en 3D, dijo Bleakney, al igual que algunos atletas de la Asociación de Deportes Adaptativos de los Grandes Lagos en Lake Forest.

«Cuando los mejores atletas los usan, y ves el éxito que tienen, buscamos mejorar las prácticas», dijoCindy Housner, directora ejecutiva y fundadora de la asociación.

Inicialmente, todos los guantes de Rausin eran hechos a la medida. Aún fabrica guantes personalizados para atletas de élite, pero quería ofrecer una opción que fuera accesible para un público más amplio, incluidos los atletas principiantes y jóvenes, y diseñó una versión que se vende en una variedad de tamaños en línea.

Esos guantes se venden por 150 dólares, aunque Rausin apuntó que les da a los corredores menores de 18 años un descuento ya que el costo del equipo (particularmente las sillas de ruedas de carreras) puede ser un obstáculo para comenzar a practicar el deporte.

Los guantes suaves de Harness Designs, una marca popular, cuestan 190 dólares. Los guantes moldeados a medida son aún más caros si un atleta o entrenador no puede fabricarlos por su cuenta, mencionó Rausin. Ella trató de hacer su propio par en la preparatoria, pero derramó agua hirviendo sobre su pierna al tratar de calentar el plástico y se quedó con los guantes suaves hasta la universidad.

Una compañía canadiense, Revolution Sports, también comenzó a fabricar guantes de impresión 3D, pero Rausin agregó que no le ha afectado las ventas y cree que la competencia es buena para la innovación.

La innovación puede ser lenta cuando se trata de equipos para deportes adaptativos porque la falta de visibilidad facilita que las personas subestimen el mercado potencial, detalló Skinner.

«Independientemente de cuán grande se vuelva, aprecio mucho que haya decidido asumir este proyecto, convertirlo en un negocio y continúe promoviendo el deporte con tecnología que debióhaber estado allí hace mucho tiempo», subrayó.

Rausin quiere seguir desarrollando productos para personas con discapacidades, y no solo equipos deportivos. Muchos productos en el mercado hoy fueron diseñados hace décadas por compañías médicas, informó.

Son funcionales, pero «no fueron diseñados teniendo en cuenta al usuario de 2019», añadió.

La fundación de su propia empresa significa que puede tratar de satisfacer esas necesidades. También hace que sea más fácil seguir persiguiendo sus objetivos atléticos, programar el trabajo en torno a sus prácticas dos veces al día y viajar a carreras como el Maratón de Chicago del domingo, que sirve para las Pruebas del Equipo Paralímpico de los EU.

Los dos mejores hombres y mujeres estadounidenses en la línea de meta representarán a EU en el maratón de los Juegos Paralímpicos 2020 en Tokio, siempre que también hayan completado un maratón por debajo de un cierto estándar de tiempo de una hora, 34 minutos y 57 segundos para las mujeres, o una hora, 19 minutos y 32 segundos para hombres.

El tiempo más rápido de Rausin (una hora, 40 minutos y 51 segundos) establecido en el Grandma’s Marathon de Duluth, Minnesota en junio,ocupa el quinto lugar entre las mujeres estadounidenses en el campo de élite del Maratón de Chicago.

Es más de una hora y media más rápido que su tiempo de maratón como estudiante de primer año de la universidad en 2012. Aunque compitió en la preparatoria, no había muchos programas para deportes adaptativos en su área y Rausin dijo que no comenzó a entrenar en serio hasta unirse al equipo universitario.

Cuando se graduó en diciembre de 2016 y vio cómo sus amigos comenzaban sus carreras, no estaba segura de que seguir entrenando y compitiendo a un alto nivel fuera la decisión correcta. Luego, se clasificó para el equipo nacional en el Maratón de Boston en la primavera siguiente y decidió perseguir su objetivo de clasificarse para los Juegos de Tokio.

“Seré joven solo una vez, y tendré este cuerpo solouna vez”, concluyó. “Hay mucho tiempo después en la vida para todas las cosas que quiero hacer”.

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