LAS LESIONES DEPORTIVAS AHORA son tratadas con intervenciones menos invasivas

Desde el momento en que decides hacer deporte, inevitablemente corres el riesgo de sufrir una lesión asociada con su práctica en algún momento. Dependiendo de la gravedad, las lesiones pueden alejar de la actividad deportiva tanto a atletas profesionales como a personas que practican alguna disciplina con regularidad.

A pesar de lo dolorosas que algunas de ellas pueden resultar, los avances médicos actuales permiten que las intervenciones quirúrgicas sean menos invasivas y, a su vez, que el proceso de recuperación de la gran mayoría de ellas, sea menos tardado.

Nos dimos a la tarea de hacer una lista de las lesiones deportivas más frecuentes junto a sus respectivos tratamientos. ¿Has corrido con la mala fortuna de sufrir alguna de ellas?

Rotura de ligamento cruzado

Se trata de una de las lesiones más conocidas por aquellos que juegan fútbol y que hace muchos años era sumamente complicado tratar. Sin embargo, hoy en día la reconstrucción del ligamento se lleva a cabo con ayuda de un injerto de cadáver. La técnica utilizada para realizar la cirugía se denomina artroscopía y debido a que sólo requiere de 2 o 3 pequeños cortes para llevarla a cabo, el dolor para el paciente es menor así como el tiempo de recuperación.

Esguince de tobillo

A pesar de que se le considera una lesión menor, si no se tienen los cuidados necesarios puede empeorar y provocar una lesión más severa. En casos leves se inmoviliza el tobillo con una férula, y si es ligeramente más grave se enyesa. Cuando el caso es muy extremo el tratamiento puede llegar a una cirugía de reconstrucción de los ligamentos del tobillo. En medicina deportiva, existe un tratamiento llamado Programa de Recuperación Acelerada, principalmente utilizado por deportistas profesionales de alto rendimiento, cuyo objeto consiste, como su nombre lo dice, en acelerar el proceso de recuperación.

Lesión del lábrum

Considerando que el húmero es la cabeza y la copa está adentro, el lábrum es el tejido que rodea la copa del hombro. Suele ser una lesión muy común entre quienes practican basketball debido a la frecuencia de impactos que suceden en los brazos, de los cuales el lábrum, llega a desprenderse. Al igual que con la rotura del ligamento cruzado, es un problema que puede resolverse por vía artroscópica. El proceso de recuperación, cuando es muy grave, requiere de mucha fisioterapia y entre tres y cuatro meses.

Tendinitis

También conocida como “codo de tenista”, cuando la lesión sucede en la parte externa, y “codo de golfista” cuando es en la parte interna. Normalmente mejora con el tratamiento de una férula, con un simple cambio en las actividades diarias o con un procedimiento ligeramente invasivo con ultrasonido, en el cual, se retira el tejido malo por succión. La recuperación es bastante rápida.

Esguince de las articulaciones interfalángicas de la mano

Cualquier deporte que involucre el impacto de las manos con el balón o con el contrincante, como el basketball, rugby, volleyball o fútbol americano… son escenarios ideales para que los dedos de la mano se lesionen y provoquen un esguince de este tipo. El tratamiento es muy variado según la zona de la mano que se haya lastimado. Existen casos donde basta un vendaje, gel analgésico que ayude a desinflamar y reposo, no obstante, cuando la lesión es más severa se requiere de un cirujano especialista en manos para evaluar el caso. La recuperación también varía en función de la zona afectada. Tomado de Google.

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